Pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios. (Hch.20:24)NTV
Si no estamos dispuestos a poner en peligro incluso nuestra propia reputación por amor a su nombre, ni siquiera somos dignos de ser llamados siervos de Dios.
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