Corazón Enseñable

No reprendas al arrogante porque terminará odiándote; corrige al sabio y te respetará. Enséñale al sabio y se hará más sabio; da instrucción al justo y aumentará su saber. (Pr.9:8-9) PDT
La diferencia entre el sabio y el necio no es información, sino actitud frente a la corrección.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sabiduría que se Busca

El Arma de Josafat

Reservada