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Mostrando entradas de noviembre, 2020

Si te Atrevieras

José de Arimatea, miembro distinguido del Consejo, y que también esperaba el reino de Dios, se atrevió a presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. (Mr.15:43) NVI No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.

Gran Recompensa

Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan presente la gran recompensa que les traerá! (Heb.10:35) NTV Si empiezas a vivir con la expectativa de las recompensas que El prometió, podrás superar todo riesgo potencial, enfrentándolo con la confianza de saber que tu recompensa te espera.

Mentalidad Escapista

El impío huye sin que nadie lo persiga, pero los justos están confiados como un león. (Pr.28:1) NBLA La mentalidad escapista es un rasgo de nuestra vieja naturaleza.

Democracia Dañina

¿A cuál de los dos quieren que les suelte? preguntó el gobernador. A Barrabás. ¿Y qué voy a hacer con Jesús, al que llaman Cristo? ¡Crucifícalo! respondieron todos. (Mt.27:21-22) NVI La democracia se puede tornar peligrosa, cuando el pueblo carece de conocimiento.

Inmadurez Espiritual

Es verdad que cuando eras más joven tú mismo te vestías e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te vestirá y te llevará a donde no quieras ir. (Jn.21:18) NBV La inmadurez espiritual se caracteriza por la autosuficiencia, la independencia, el acto de vestirnos e ir a donde querramos.

Recuerda la Promesa

Por lo tanto, te pido que me des la región montañosa que el Señor me prometió. Recordarás que cuando exploramos la tierra vimos que los anaceos vivían allí en ciudades con murallas muy grandes, pero si el Señor está conmigo yo los echaré de allí, como él prometió. (Jos.14:12) NBV En tus momentos mas difíciles, recuerda lo que Dios te ha dicho, recurre a sus promesas y en ellas encontrarás la dirección sabia y la esperanza para seguir adelante.

Deseo y Voluntad

De pronto, un hombre que tenía lepra se acercó a Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo: Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo? Jesús puso la mano sobre él y le contestó: ¡Quiero hacerlo! ¡Ya estás sano! (Mt.8:2-3) TLA Debemos entender cuál es el deseo y la voluntad de Dios para cada situación que atravesamos.